martes, 9 de septiembre de 2014

Mordheim: Mi banda de no muertos


ACTUALIZACIÓN: He repintado la banda.

Cuidado con este post que es de pegarse un tiro de minis feas y mal pintadas, durante un tiempo pensé si ponerlo pero como dije de poner todo, ahí va.





Tiempo antes de que saliera Mordheim, una vez anunciado en la White Dwarf, como habíamos jugado a Necromunda nos imaginamos por donde iban a ir los tiros así que hicimos unas reglas de Mordheim basadas en Necromunda y Warhammer, fuimos a enseñarlas y todo a Games Workshop Zaragoza, donde fliparon. Al poco tiempo salieron las reglas oficiales y nos pasamos a ellas.

Como siempre quise tener un ejército no muerto (pero de los de antes, no de los de ahora separados en condes y khemri) decidí quitarme el gusanillo con la banda de no muertos. He jugado mucho con esta banda, campañas, creado ligas de Mordheim y jugado con ella, pero curiosamente nunca la he acabado de pintar. La caja básica está mal pensada desde inicio, sale con solo dos horribles despojos siendo que tiene que ir con tres siempre, el perro que sale se cae siempre de la peana porque está mal diseñada, el vampiro lleva un arma que para alguien de fuerza 4 es ilógica, no sé quien diseñó esta banda pero odiaba los no muertos…

Nada más comprarla pinté primero el nigromante y le dejé la peana sin hacer porque suelo hacer todas las peanas de las misma unidad/equipo/banda el mismo día para darle sensación de uniformidad en lo que llamábamos “Peana’s day”, algo atroz que te hacía pasar toda la tarde haciendo peanas. Al acabarlo pensé que lo había pintado bien, como podéis ver, está pintado horrible.


La cosa es que una vez pintado el nigromante me pasé al vampiro, la miniatura del vampiro es extraña, es como un vampiro pobre vestido de cualquier manera con un arma inútil. Para más inri el arma se le cae cada dos por tres, hasta tal punto que tras mil años y pegotes de superglue ya no se le sujetaba, ni siquiera la encontré para la foto. Intenté darle un tono azulado a la piel pero no sé que pasó exactamente con la pintura y quedó esponjosa, de horror de Lovecraft. Por alguna razón que no recuerdo, quizá que me estaba quedando fatal y las minis son del montón, debí tener un parón de jugar a Mordheim, dejé la banda y ya nunca la retomé.


Tiempo después mi hermano la usó para una liga y decidió pintar alguna más en modo fast-painting pero de unas miniaturas feas pintadas rápido queda un resultado horrible y él tampoco la acabó, es una banda maldita por lo que parece. Pintó un necrófago que podéis ver a continuación y luego pintó un zombi como si fuera un necrófagoya que no teníamos más necrófagos, el resultado del zombi era todavía peor pero no lo he encontrado (para que vea mi cuñada que su maridín también hace destrozos con las minis jeje).


Bastantes años después cayó en mis manos un ogro de Mordheim pintado también fatal que me lo quedé porque siempre acabas teniendo un ogro.


Además de eso para hacer de tercer despojo usábamos la miniatura de un rey enano matador con una hoz en lugar de un hacha, esta miniatura acabaría en mi equipo de Blood Bowl de entrenador, ascendió de rango. Esto es lo que tengo pintado de esta banda no muerta verdaderamente maldita en Mordheim. ¡Hasta la próxima!

5 comentarios:

  1. Hamijo termina esa banda por dios... El nigro esta majo, pero el vampiro y el ogro.

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  2. El vampiro es crema pura! Como molan estas historias.

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    1. Seguro que si lo pintas bien muere a las primeras de cambio

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